21 septiembre, 2026•By Adalberto Villasana Miranda
Abanico, por Ivette Estrada.
Abanico
Las paradojas del deseo en las organizaciones
Por Ivette Estrada
Las organizaciones dicen querer crecimiento, innovación, talento brillante o impacto social, pero muchas veces se alejan de aquello que declaran perseguir.No por incoherencia, sino por una paradoja profunda: lo que más desean es, al mismo tiempo, lo que temen obtener, porque implicaría renunciar a valores que consideran más altos.
Si. Las paradojas del deseo no son exclusivas de la vida emocional. También gobiernan decisiones corporativas, estrategias de negocio y dinámicas de poder.
Estos son algunos ejemplos:
1. Empresas que desean crecer, pero temen crecer demasiado La expansión es un objetivo común. Sin embargo, cuando crecer implica perder control, diluir cultura, enfrentar escrutinio y asumir riesgos regulatorios. Entonces, muchas organizaciones frenan su propio avance. La paradoja es clara: quieren crecer, pero desean más preservar su identidad.
2. Líderes que desean innovar, pero evitan hacerlo para no perder estabilidad La innovación se celebra en discursos, presentaciones y foros. Pero innovar exige incomodar procesos, desafiar jerarquías, alterar rutinas y asumir incertidumbre. Entonces surge la paradoja: el deseo de innovar es menor que el de conservar la estabilidad.
3. Organizaciones que desean talento brillante, pero evitan contratarlo para no ser desafiadas El talento excepcional es un activo estratégico. Pero también es un espejo incómodo cuestiona decisiones, evidencia incompetencias, exige cambios y rompe inercias, Por eso muchas empresas prefieren perfiles dóciles. La paradoja: desean talento, pero es más importante para ellas preservar jerarquías cómodas.
4. Marcas que desean reputación, pero evitan la transparencia que la construye La reputación se edifica con evidencia, rendición de cuentas y apertura. Pero la transparencia también expone fallas. Entonces aparece la paradoja: desean reputación, pero valoran más evitar la vulnerabilidad que exige construirla.
5. Empresas que desean impacto social, pero evitan comprometerse porque implica renunciar a privilegios El impacto real exige inversión, cambios operativos y renuncia a prácticas cómodas. La paradoja: desean impacto, pero prefieren más conservar privilegios. Las paradojas del deseo revelan una jerarquía interna: lo que la organización dice que quiere versus lo que realmente valora más. En el mundo empresarial, lo que se valora más suele ser control, estabilidad, predictibilidad, identidad y poder. Por eso las empresas se alejan de lo que desean: no por contradicción, sino por coherencia profunda.
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