30 junio, 2025•By Adalberto Villasana Miranda
Maestra Ivette Estrada. Abanico.
Abanico
Cultura como criba de la innovación
Por Ivette Estrada
El emprendimiento incide en la innovación y el crecimiento empresarial. Sin embargo, existen países y localidades donde aparece “naturalmente” y geografías donde su inmersión es reticente y escasa.
¿En qué tierras flore el emprendimiento? Todo nos remite a las normas sociales.
Los factores culturales determinan el grado de innovación y formación de nuevas empresas. Se basa en el concepto de estrechez-laxitud cultural donde se determina el grado en que las sociedades tienen normas flexibles que toleran la ruptura de las reglas y la expresión individual.
Así, las sociedades con normas sociales más laxas tienden a fomentar tasas más altas de emprendimiento y fomentar la toma de riesgos individuales e innovación”. Es lo que priva en países como Estados Unidos y partes de Escandinavia.
La relajación cultural, incide en las actitudes sociales hacia el emprendimiento y la formación de nuevas empresas. Entonces las sociedades que apoyan la expresión individual y asumen riesgos suelen estar mejor posicionadas para impulsar la innovación y generar nuevas empresas e intraemprendimiento.
Las normas sociales más laxas, de manera simultánea, inciden en mayor proclividad a la creación, innovación y generación de soluciones desde la perspectiva individual.
En contraparte, los estados con normas culturales más estrictas, donde se prioriza la estabilidad y conformidad, tienden a ver niveles más bajos de innovación y actividad de startups.
Es verdad que el desarrollo económico, regulaciones gubernamentales y políticas son cruciales para catapultar o no la creación de startups, pero rara vez se asume el rol protagónico que ejercen las normas sociales informales en la configuración de los ecosistemas empresariales y en nuestra propia capacidad de idear soluciones y plantear esquemas de negocio a partir de ello.
Ante la rigidez cultural que actúa como una barrera para la innovación y la formación de nuevas empresas ¿qué podemos hacer?
Generar incubadoras y aceleradoras de startups, pueden crear microculturas de apoyo en entornos más restrictivos. Al crear espacios que celebran la experimentación y la innovación, estos programas ayudan a los fundadores a navegar e incluso superar las normas sociales restrictivas. Es necesario crear un clima de respeto a las ideas de los otros, abrir márgenes de tolerancia a los errores y premiar las iniciativas. A nivel personal, el salto a la innovación puede comenzar a generarse desde una sencilla premisa: “que tal si …”. Actúa como un desbloqueo del miedo a fallar o equivocarse. Y es un permiso tácito a generar rutas nuevas.
Hoy cobra vigencia el dicho de Joseph de Maistre “cada pueblo o nación tiene el gobierno que merece”. La sentencia es incontrovertible luego de las elecciones del pasado domingo en el Estado de México donde menos del 50 por ciento de sus 12 millones de electores acudieron a las urnas y en la sumatoria de Morena, Verde y Partido del Trabajo, se impusieron a la coalición de PAN, PRI, PRD que fincaba sus esperanzas en una votación copiosa. La gente no respondió.
Incontrolable, sin medida, el rencor del profeta cuatrotero es tan evidente que sus cercanos se “agachan”, no quieren que los vea y si es posible, se invisibilizan como ocurre con los coordinadores legislativos de Morena y rémoras quienes se suben al camión de las venganzas contra quien se atreve a contradecir al amo.
La educación es fundamental para el desarrollo del país y en México tiene fortalezas como son sus docentes y la cobertura, pero también existen problemas.
Fracaso tras derrota, al ganso no le quedan alternativas para ser el centro de la conversación pública, victimizarse y hacer como que trabaja como presidente.
Deja un comentario