Yo campesino
Luego de la embriaguez de soberbia que se recetaron, algunos lacayos del ganso se dan cuenta de lo que hicieron, vieron en el espejo que efectivamente no son iguales a los de antes que a las minorías les aplicaban el mayoriteo de lo cual se quejaban. Encontraron que son peores pues por segunda ocasión se fueron a sede alterna para sin oposición realizar su crimen, allá, en lo oscuro, como viles delincuentes que resultaron.




Deja un comentario