3 agosto, 2026•By Adalberto Villasana Miranda
Abanico, por Ivette Estrada. “Cuando el criminal está en casa” parece una horrenda paradoja. Pero es real.
Abanico
Enemigos cercanos
Por Ivette Estrada
“Cuando el criminal está en casa” parece una horrenda paradoja. Pero es real.
Aunque la narrativa cultural presenta el hogar como refugio absoluto, hay una cifra que no puede desestimarse: la mayoría de los crímenes de alto impacto social los perpetra alguien del primer círculo de la víctima.
El lugar que debería proteger es, estadísticamente, el lugar donde más se violenta.El crimen no viene de afuera, sino del propio hogar. El enemigo no invade: convive. Y entonces las narrativas del cine, como Durmiendo con el enemigo, se vuelven reales.
Nos acostumbramos a homicidios y feminicidios domésticos, a la violencia letal que surge de vínculos afectivos deteriorados. Normalizamos golpes, amenazas, coerción, control económico y aislamiento. Testificamos extorsiones y abusos de confianza: el uso de la cercanía para obtener dinero, favores y silencio. El crimen se vuelve cotidiano. No es el espectacular, sino el que se esconde en la rutina.
La cercanía es el arma
El conocimiento íntimo —rutinas, horarios, miedos, dependencias— se convierte en caldo de cultivo para infringir daño. La manipulación emocional se activa con chantajes afectivos como mecanismos de control. Y en medio de esto aparece la normalización del daño: “Así es”, “es la familia”, “no exageres”.
Hay algo más: la imposibilidad de huir. El peligro está en el mismo espacio donde se duerme, come y vive.
Ante esto aparece un cómplice: el silencio.
Un silencio denso que emerge como vergüenza estructural, porque enunciar implica romper familia, economía y reputación.
También está la presión social con el viejo adagio: “La ropa sucia se lava en casa”.
El silencio es parte de un pacto no escrito de impunidad. Y la familia protege al agresor para no fracturarse.
Hay, además, un personaje que tratamos de invisibilizar: la víctima atrapada, sin redes externas, recursos ni credibilidad.
La cultura protege al criminal en casa
La narrativa social habla del “peligro externo” y del desconocido como amenaza. Pero la estadística revela otra realidad: el verdadero riesgo está en el círculo íntimo.
El resto desarma la ficción mediática donde el crimen espectacular oculta el crimen doméstico. En nuestra cultura, la pedagogía del miedo está mal dirigida: se enseña a temer la calle, no la casa.
Necesitamos reconfigurar el concepto de familia. No es sagrada si es violenta. La sociedad debe mirar hacia adentro, no solo hacia afuera. Debemos enseñar a identificar señales, romper silencios y crear redes.
También tener la valentía de nombrar: abrazar el acto político y espiritual de decir la verdad. La verdad es una forma de protección. Y nombrar, el acto de resistencia más esclarecedor.
TEXTUAL-es J. Adalberto Villasana Prevenir para vencer Es vital una revisión de manera periódica para combatir el cáncer de mama, además de las recomendaciones. Recuerda: La mejor lucha es una detección temprana. Entre las mujeres mexicanas que fallecen por cáncer de mama, 1% son jóvenes de 15 a 29 años, 13% tienen entre 30 a […]
Yo Campesino País destruido Lo que mejor le sale a la 4T es derruir a México. Acabó con la República Miguel A. Rocha Valencia A partir de hoy ¿Quién va a creer en una elección? La poca esperanza de la sociedad en las instituciones se acabó lo mismo que en un gobierno que hoy se […]
Yo Campesino Escasez de gasolina No cabe duda que la 4T da manotazos sin pensar en consecuencias o ¿Si? Miguel A. Rocha Valencia Ahora que el gobierno mexicano decidió “castigar” a la empresa Valero que nos vendía gasolina, el riesgo de un desabasto de combustibles está en puerta ya que del total que consumimos, se […]
Yo Campesino País empobrecido De poco sirve peso fuerte si salarios caen, aumenta pobreza laboral y persiste inflación Miguel A. Rocha Valencia Independientemente del discurso del ganso, sus otros datos y que aún falta lo peor de este sexenio, los hechos cotidianos golpean a millones de mexicanos quienes habrán de enfrentar una triste Navidad y […]
Deja un comentario