Nos volvemos zombis, apagamos la humanidad

28 abril, 2025 By Adalberto Villasana Miranda
Maestra Ivette Estrada. Abanico.
Maestra Ivette Estrada. Abanico.

Abanico

Duelos

Por Ivette Estrada

De manera automática tendemos a ejecutar acciones, pensamientos y emociones que encajen en moldes establecidos. Nos aferramos a ser parte de la “normalidad”, vigilamos incluso inconscientemente seguir las etapas de duelo enunciadas por la tanatóloga Kubler Ross. Queremos, en el fondo de nuestro criterio, ser “normales”, pare del comportamiento homogéneo, el de las mayorías, el de todos.

Estamos tan habituados a “no desentonar” en la sinfonía social que incluso tendemos a preguntar cuál es el tiempo adecuado de llorar una pérdida, que es lo políticamente correcto al expresar una condolencia, el tiempo pertinente de orar, incluso la vestimenta que debemos llevar a un sepelio.

En aras de lo correctos, nos olvidamos de sentir. Nos volvemos zombis, apagamos la propia humanidad e incluso los propios sentidos.

En algún momento, convencionalismos acendrados, prisas, superficialidad y apariencia nos desviaron del camino del ser para conducirnos al parecer. Y en ese olvido inadmisible del “camino del corazón”, tildamos de irracionales o locos a quienes no siguen las férreas rutas convencionales trazadas por otros.

Nos volvemos, sin percibirlo, partes de un engranaje. Y Entonces, un día encontramos que lloramos inconsolables porque olvidamos el rostro de nuestros muertos.

Los hemos tapiado de distractores diversos, hemos reuído la conversación con ellos, abrazamos con frenesí el olvido y entonces, un día ya no los tenemos. Ignoramos verdades grandes como que el amor nunca termina, que va más allá del hilo de la vida.

La verdadera orfandad es no reconocer que la materia sólo es una parte de la verdad, que los cuerpos mentales y espirituales no son finitos, que más que el recuerdo en cada uno impera lo que cada uno de los seres que trascendieron dejaron en la vida.

Evitar el dolor lo aviva. Es la paradoja de los duelos. De ahí el énfasis de los viejos que desde siempre nos animaron a “cerrar círculos”, a dejar ir. Pero no es un proceso automático y libre de lágrimas o consciencia. Es la gratitud por legados riquísimos e innumerables, por el tiempo compartido, por las enseñanzas silentes, por los sueños que perviven y lo harán siempre.

Soy católica. Mi familia lo es. Y ahora estoy en duelo. Oró por el Santo Padre y me diento despojada y rota. Lloro y sé que está en el cielo. Pero no puedo evadir el dolor, ponerle una “vendeta”. Y es una admisión para mí, un acto de respeto a lo que siento, a los significados que tengo de su Santidad,

Actúo “normal”. Me levanto, trabajo, río. Pero el dolor no se va. Y no trato de racionalizar nada. Estoy triste y lo asumo como parte de mi verdad. La intensidad con la que vivimos es lo que nos recuerda que aún poseemos vida. Y muchas veces la contradicción es parte de nuestra verdad, no la que los demás tratan de tomar como fidedigna o correcta. Seamos incorrectos, disruptivos o locos. Pero seamos. No renunciemos a nuestros sentimientos y lo que somos.

Categorias: Opinión 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tambien te podria interesar...

Image

Abandono de las calles es evidente

8 septiembre, 2025

Palabras Más ¿Informar qué? Los políticos deberían leer ciencia ficción, no westerns o historias de detectives                         Arthur Charles Clarke Arturo Suárez Ramírez / @arturosuarez Hay mucha evidencia de que la Ciudad de México vive uno de sus peores momentos. El abandono de las calles no se puede ocultar: viajar en Metro resulta una verdadera […]

Image

Yo campesino

22 marzo, 2023

Si la advertencia o amenaza del mesías tropical no convence a la oposición para consolidarse en un frente sólido en la elección presidencial del 2024 es que de plano está castrada y no obedece a intereses populares sino a los de sus propias tribus que se disputan las migajas de poder que les caen por ley, pero no merecen.

Image

Yo campesino

9 febrero, 2023

Sin resultado positivo en los “fundamentales” de la vida del país el ganso da papel estelar a escándalos propios, ajenos o falsos, como eso de asegurar que la ministra Norma Piña, es presidenta de la SCJN por él, o miente de manera más descara incluso para darse ánimos inflando datos de los “ganadores” en su administración, como eso de que sus programas sociales llegan a 30 millones de mexicanos.

Image

Dejará herencia de muerte y destrucción

1 abril, 2024

Por más maromas que hagan los de la 4T la herencia que van a dejar será de muerte y destrucción.

Cargando...