16 diciembre, 2024•By Adalberto Villasana Miranda
Abanico, por Ivette Estrada.
Abanico
El dado del poder
Por Ivette Estrada
Cuando se asume al capital humano como valor estratégico y la gente y el talento se privilegian sobre infraestructura, tecnología e insumos, emerge el liderazgo humanista que catapulta la creatividad e ideas. Es el que emerge tras grandes irrupciones, el ancla a la que nos aferramos ante los incesantes cambios.
¿Qué pasa ante el caos, con cambios trascendentales en el entorno geopolítico, la sombra global de la recesión, inminentes guerras y una competencia empresarial exacerbada en todas las industrias?
Se regresa al principio, a comprender a los otros para establecer referentes y “nortes” de acción. Se clama por el liderazgo humanista, por el enfoque centrado en las personas en el que los líderes priorizan el servicio a los demás y se crean entornos de confianza, compromiso y productividad.
Poner a las personas por delante de las ganancias es asegurar el éxito a largo plazo. Esto implica un liderazgo con autenticidad, apostar al crecimiento propio y de los demás, valorar a las personas, construir comunidad, proporcionan un camino a seguir y compartir el poder. Son los seis lados del dado del verdadero poder.
En un mundo de negocios frío y transaccional, las personas en roles gerenciales tienden a esconderse, retirarse, obstruir o ponerse una máscara que oculta quienes son realmente. Pero el falso carisma se desmorona, trastoca el poder, eclipsa el convencimiento.
La autenticidad implica mantener la integridad y confianza, ser responsable ante los demás y decir la verdad.
Al mismo tiempo, el líder humanista sabe que cada persona tiene algo importante que enseñarles. Hace preguntas y está sinceramente interesados en las respuestas. Nunca asumen que saben más que las mismas personas a las que dirige.
Suele aprovechar las habilidades y educación de las personas y les permite contribuir con grandes ideas. Logra identificar los dones, talentos, fortalezas y tipos de personalidad de sus colaboradores para alcanzar su máximo potencial.
Estos líderes de servicio tienen éxito porque realmente valoran a los demás, construyen una comunidad y promueven un sentido de pertenencia y conexión para los miembros de su equipo.
Al mismo tiempo, el líder humanista visualiza el futuro y utiliza la intuición y la previsión para guiar a la organización, coloca a su gente en posiciones de liderazgo para exponerlos a cosas nuevas y desarrolla nuevas fortalezas y roles.
El verdadero poder que puede ostentar una organización y sus liderazgos es priorizar a las personas. El servicio es lo único que prevalece cuando los demás se derrumba.
Y no, el poder no es un juego de azar, aunque suele guiarse con un solo dado, seis elementos prioritarios.
El rector Leonardo Lomelí Vanegas afirmó que ninguna forma de violencia o discriminación tiene cabida en la Universidad, institución que existe para materializar los sueños de las y los más jóvenes, así como para incentivar el pensamiento crítico. Al entregar 14 doctorados honoris causa a personalidades nacionales y extranjeras quienes han realizado una labor extraordinaria […]
La pandemia por la COVID-19 mostró las grandes fortalezas de la educación a distancia, que se pusieron al servicio de toda la Universidad para mantenerla activa en los momentos de confinamientos a los que obligó la emergencia sanitaria, destacó el secretario General de esta casa de estudios, Leonardo Lomelí Vanegas.
La historia sirve para hacer memoria reflexiva, la historia nos enseñará por qué ningún presente nos explicará el pasado, pero lo pasado puede avistar el porvenir, destacó. Plácido Morales Vázquez, Premio Chiapas 2018 y magistrado presidente del Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje (TFCA), durante la conmemoración del CXCVIII Aniversario de la incorporación de Chiapas […]
Choque de trenes en la Línea 3 del STC Metro de la Ciudad de México deja decenas de lesionados, diez de ellos trasladados al hospital, cuatro personas prensadas y está por confirmarse el fallecimiento de una.
Deja un comentario